Aprendamos a canalizar nuestra energía porque tiene un impacto directo en nuestras emociones y en nuestra productividad, no hay nada que nos quite más energía que mirar una lista de proyectos inconclusos o sueños que se quedaron en el tintero.

Los seremos humanos somos materia, energía comprimida, a menudo hablamos de que alguien es “buena vibra” o “mala onda” ¿Te ha ocurrido que te topas con personas con las que sostienes conversaciones y sin darte  te sientes brutalmente agotado? Pero también hay muchas otras que te hacen conectar con tu vitalidad en una breve pero poderosa conversación.

Es como si algunas actividades o relaciones fueran una especie de hoyo negro que nos drenan energía y otras fueran generadores potentes de energía positiva, energía que transferimos y a momentos hasta parece que la podemos palpar.

Hemos hablado en otras ocasiones de cómo descargar nuestras emociones y qué hacer con nuestras subidas y bajadas, pero en esta ocasión vamos enfocarnos en cómo nuestro nivel de energía impacta en el cómo nos sentimos.

Cuando nosotros sonreímos o sacamos nuestra mejor versión en nuestro equipo de trabajo, impactamos al resto y esta es una manera de energizar y no es que demos felicidad a otros o  alegremos, sino que alegramos porque energizamos, la alegría es energía.

Los seres humanos pasamos por la vida con fluctuaciones de ánimo, hay días o semanas en las que nos sentimos felices con ganas de cambiar al mundo pero también  hay otros tantos donde nos sentimos tristes, agotados, vacíos totalmente pesimistas y por supuesto cero creativos.

La poca creatividad que nos surge viene acompaña de estrés, angustia y ansiedad, inclusive adoptamos una actitud de cierta bipolaridad con nuestros sueños, nos enamoramos y desenamoramos muy fácilmente de nuestros proyectos.

¿Qué hacer para sentirnos mejor?

Tenemos que regular nuestra energía. El hecho de conectar con esta palabra nos permite tomar mayor control de nosotros mismos porque elevarla depende de cada uno, es mera decisión.

Date cuenta de tus discursos y preguntas en momentos de tristeza, son existenciales, sumamente profundas y muchas veces sin respuesta sin comprender que más bien  lo que tenemos es la pila baja, así que la próxima vez que te sientas así enfócate en elevar tu energía preguntándote: ¿qué puedo hacer para sentirme mejor?, esto es más proactivo.

A menudo nos toparemos con un montón de  coaches, libros y aplicaciones que nos darán tips para administrar nuestro tiempo y tareas, pero la administración y manejo de nuestra energía tiene tanto impacto en nuestro desarrollo tanto personal como profesional  como lo tiene el tiempo y hay que tratarlo con la misma prioridad.

La propuesta es:

Cuestiónate cuál es ese momento del día en el que sientes más energía y aprovéchalo,  ese es tiempo productivo que podrás invertir en crear o diseñar proyectos y por el contrario en el que te sientes con la pila un poco más baja utilizarlo para reuniones, actividades que te demanden menos impulso o creatividad.

Será importante que identifiques cuáles son esas actividades que te dan o te restan energía, haz una lista de éstas y podrás sin duda balancear tu horario, inclusive podrías empezar tu mañana con esa actividad más intensa o que más pereza te da, esto fortalecerá tu voluntad y te dará certeza ante el cumplimiento de tus objetivos.

Entre más aprendas a concretar objetivos cortitos te será más fácil cumplirlos a mediano a largo plazo, verás todo eso de lo que eres capaz en poco tiempo.

Es bueno que preserves tu energía si es que sabes que tendrás una actividad de alto impacto, adminístrala tomándote previamente espacios de silencio, de respiración o meditación para que cuando llegue ese momento que requiere todo tu impulso, tu energía esté lo suficientemente elevada como para que logres tu objetivo.

Algo esencial es que identifiques quienes son esas personas que te dan energía y quien te quita para que trates de mantenerte cerca de esas que te hacen vibrar y tú también puedas compartir de tu energía.

¿Cuál es la mejor manera de potenciar nuestra energía?

Cuando la compartimos, no hay mejor manera de invertir nuestra energía que creando proyectos que produzcan bienestar, alegría o algún otro efecto positivo en otros, eso la potencia.

Sentir que tenemos un impacto en la vida de alguien, cuando compartimos nuestra mejor energía con los demás nos es devuelta multiplicada.

Cuando te topes con gente que vibre alto regálale un cumplido, hazle saber que su presencia es importante, seguramente le inyectarás una dosis de buena onda que sin duda le arrancará una sonrisa.

Ya lo sabes: pon tus dones y talentos al servicio de otros, no sólo los perfeccionarás, sino que también segregarás un montón de endorfinas y te convertirás en una verdadera fuente de energía.

Por: Rosario Cardoso

Soy Rosario Cardoso,  te invito mediante la práctica de yoga corporativo, el desarrollo humano y el mindfulness organizacional, a reconectar contigo y con tu cuerpo, a conocerte y ser tu mejor versión. 

Rosario_cardoso

Autor: OCCMundial

Desde hace más 20 años conectamos vidas con empleos... ¡y queremos más!

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