La cuarentena y la pandemia ocasionada por Covid-19, ha modificado muchas de nuestras costumbres, además de que nos ha hecho poner en duda algunas otras, pero sin duda trajo consigo una serie de verdades, especialmente en el ámbito económico, por lo que te damos una serie de consejos para ahorrar.


El efecto del coronavirus a nivel mundial ha sido fuerte, afectando economías y núcleos familiares de cualquier estrato social, poniendo mucha presión en las decisiones que se toman.

En México, no fue la excepción; aunque, como toda crisis, esta cuarentena ha traído efectos positivos y negativos: algunas empresas han tenido que ajustar su plantilla, otras han migrado gran parte de sus operaciones y procesos a la modalidad remota (o home office); sectores se han visto obligados a parar operaciones y muchos otros han tenido un incremento de personal.

Y todos estos cambios también dejaron entre ver algunos de puntos débiles de nuestra sociedad: la falta de apego a procedimientos, la mala alimentación que tenemos y nuestra (buena o mala) manera de reaccionar ante una crisis, lo cual incluye también una mala planeación de recursos, especialmente los recursos económicos.

 

Consejos para ahorrar


Dicen que el dinero no compra la felicidad, y es algo totalmente cierto, sin embargo, contar con un “colchón” financiero siempre, siempre, te dará una mayor nivel de tranquilidad, por eso te damos algunos consejos para ahorrar y contar con un plan de respaldo en caso de emergencias.

Identificar gastos.
Lo primero que necesitas hacer es un listado de tus gastos fijos (es decir, que tienen un frecuencia o tiempo establecido), puede ser tu plan de telefonía, servicio de televisión, el agua, la luz, la renta, la mensualidad de la tarjeta, servicios de streaming, colegiaturas, despensa, etc.

Después vienen los gastos variables (u hormiga, dependiendo), que son aquellos que se dan de manera espontanea: un café en las mañanas, los chicles por la tarde, una salida con los amigos, que un antojo, que esto y que lo otro. Si bien son difíciles de “contabilizar”, es importante detectarlos para saber a dónde va a parar nuestro dinero.

Reducir gastos.
No en plan quedarnos sin nada, pero para poder tener un ahorro o generamos más ingresos o reducimos nuestros gastos y, para bien o para mal, lo segundo es más sencillo.

Una vez que has identificado en qué y cuánto gastas, puedes empezar a reducir algunas cosas, quizá pagas un plan que no aprovechas al máximo y puedes optar por uno más económico, puedes compartir el gasto de la cuenta de Netflix, usar menos la tarjeta, encontrar maneras de ahorrar en tu despensa, desconectar aparatos para bajar el recibo de la luz. Lo importante es que ese dinerito se vaya a ahorros y no a cosas innecesarias.

No lo necesitas.
Ese auto último modelo, la chamarra nueva que viste en el aparador, los tenis con estampado de superhéroes o la última consola, antes de animarte a comprarla, a dar tarjetazo o solicitar un crédito a varios años, pregúntate seriamente si en verdad lo necesitas. 

Puede que ya tengas un automóvil, y si todavía funciona y te sirve bien, quizá puedas esperar 1 o 2 años más para cambiarlo, recuerda que este tipo de compras se deprecian rápidamente. 

Si tu economía te da para comprar todo esto y todavía ahorrar, solo recuerda pagar puntualmente y ser cuidadoso con tus gastos.

Usa el cochinito
A veces, el simple hecho de contar con el dinero que logramos ahorrar, hace que no lo gastemos, porque, lo sabemos, siempre surge algo, siempre. Guardar tu efectivo en un sobre, una alcancía, una botella de 3L de refresco son una opción, mete ahí tu dinero y asegúrate de no tocarlo, y si eres más de utilizar tarjetas o medios electrónicos, también puedes abrir una cuenta de ahorro o buscar una forma de “congelar” el saldo de tu cuenta.

A veces el simple hecho de no tener el dinero o el efectivo en “nuestras manos” sirve como una pequeña barrera para no gastar.

Diversifica
Puedes ahorrar de forma constante con un cargo recurrente: con aportaciones voluntarias a tu afore, con seguros de vida (algunos pueden entregarte una suma de dinero después de cierta edad), seguros destinados para el ahorro o con cuentas de ahorro.

¿Cuánto dinero es recomendable ahorrar?

No hay una cantidad que sea buena o mala, aunque, en un mundo ideal, nuestros ingresos mensuales deben alcanzar a cubrir todos nuestros gastos, por lo que un fondo de emergencia de 3 a 6 meses de nuestro sueldo o ingreso sería una excelente opción.

¿Qué, qué? ¿y cómo voy a poder juntar todo ese dinero? 

Sabemos que no será fácil, especialmente cuando estamos tan justos en nuestros gastos, pero es momento de priorizar entre esas vacaciones a la playa o un fondo de emergencia que te pueda dar, aunque sea un poco, tranquilidad en los tiempos difíciles.

Así sea de peso a peso, al final del día todo va a sumar, y toda cantidad ahorrada siempre será de mucha utilidad.

Recuerda que Roma no se construyó en un día, por lo que tus ahorros tomarán tiempo, bastante tiempo, pero trata de priorizarlo para llegar a tu meta deseada.

 

¿Conoces algunos otros consejos para ahorrar?

Autor: Verónica González

Escribo porque ser Maestro Pokémon no era una opción. Cualquier parecido con la ficción, es mera realidad.

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