Mucho escuchamos hablar de la importancia de meditar y es que también hemos oído teorías al respecto que hasta podríamos llegar a pensar que resulta complejo hacerlo porque entre las mil actividades pendientes que tenemos no hay forma de dejarlos del lado. Razones por las que es bueno meditar

Ir adentro de uno mismo es la tendencia y no es que se trate de “poner la mente en blanco”, se trata de levantar nuestra energía aquietando nuestros sentidos, es como si tú fueras una casa y cerraras por un momento puertas y ventanas para poner orden, créeme… es mucho más sencillo de lo que parece.

Hoy vamos contarte algunas buenas razones para intentarlo.

Es común que cuando escuchamos la palabra “meditación” inmediatamente nos imaginemos a alguien sentado en flor de loto a nada de levitar, sin embargo hoy la invitación será sólo a que te dispongas por lo menos 10 minutos a cerrar los ojos y respirar para sencillamente hacer reset a tu mente subconsciente para que así observes tu tren de pensamientos y los hagas conscientes.

Una vez que iluminamos una parte ciega nuestra es que se transforma de manera orgánica y es así como atraemos cosas nuevas a nuestra vida.

“Meditar” dentro del lenguaje tibetano significa “conocer algo” y en sánscrito “autocultivarse”, y si somos realistas dentro de nuestra esfera terrenal para realmente conocer algo habremos de someterlo a observación o sea meditar se trata de convertirte en tu propio observador, mirarte para darte cuenta y transformarte.

Cuando aquietamos los sentidos, cerramos puertas y ventanas a los estímulos de nuestro mundo afuera y nos desconectamos del tiempo, nos daremos cuenta de cuáles son nuestros pensamientos más recurrentes y cómo se siente realmente nuestro cuerpo.

Verás que meditar va de “conocerte a ti mismo” más que de poner la mente en blanco, de hecho, cuando nosotros entramos en estados de silencio enfocados en nuestra respiración, las células nerviosas dejan de activarse como habitualmente ocurre y cambiamos nuestro patrón cerebral.

Recuerda que los pensamientos producen emociones y las emociones sentimientos y los sentimientos nos regalan una frecuencia distinta, piensa que cuando tu cuerpo siente algo nuevo involucras a tus genes y por ende los transformas.

Se trata de quitar la atención de nuestro pasado a nivel cuerpo y mente para enfocarnos en lo que sí queremos, en lo que sí nos hace felices y nos regala una mejor versión de nosotros mismos.

Pero, ¿cuál es la mejor hora para meditar?

Se dice que la puerta del subconsciente (por decirlo así) se abre dos veces al día, tanto en la mañana como por la noche y para bajar la frecuencia de nuestras ondas cerebrales es recomendable a cualquier de esas dos horas del día, son momentos en los que nuestra mente tiene menos poder y en general nuestros sentidos están más aquietados.

Y entonces, ¿cómo meditar?

Siéntate en una postura cómoda, puedes hacerlo sentado en una silla con la espalda recargada en la misma, puedes hacerlo en el piso sentado en un cojín, sentado en tu sofá o inclusive en algún banco de meditación.

Será importante que tu espalda esté muy derechita y tus manos recargadas a la altura de tus rodillas y únicamente comenzarás a concentrarte en tu respiración dejando que tu mente se expanda más allá de las barreras de tu cuerpo.

No te generes ninguna expectativa, sólo enfócate en respirar que tu cuerpo y tu mente encontrarán el camino.

Meditar nos permite cambiar quien somos en un nivel muy íntimo, cuando superamos nuestras propias limitaciones y comenzamos a conectar con un campo de información nuestro corazón se abre a  la compasión tanto para con nosotros mismos como para el mundo afuera.

Recuerda que la práctica hace al maestro, no porque no logres conectar contigo a la primera dejes de intentarlo, de hecho cuando logres ir más allá del cuerpo y la mente ya serás tú quien controle los botones que te detonan estados emocionales y no ellos a ti.

Eres tu amo, es tu casa, es tu corazón y es tu poder, recupéralo en silencio y en meditación, muchas veces las cosas más sencillas son las más sanadoras.

 

Por: Rosario Cardoso

Soy Rosario Cardoso,  te invito mediante la práctica de yoga corporativo, el desarrollo humano y el mindfulness organizacional, a reconectar contigo y con tu cuerpo, a conocerte y ser tu mejor versión. 

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Autor: OCCMundial

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