Sucede que muchas compañías han enfrentado algún daño a la imagen empresarial debido a pequeños errores que se convirtieron en grandes y costosos desaciertos. 

Ante una mala situación, lo mejor que se puede hacer es buscar una solución y darle la vuelta; manejar la circunstancia a favor y como una nueva oportunidad, ya sea para innovar, mejorar o incluso reinventarse como marca.

Si te sientes en una situación como esta, te dejaré 3 consejos que podrían ayudarte a salir de ese problema, o al menos te darán una idea de cómo actuar.

1- Acepta y ofrece una disculpa

Una vez que tengas identificado el error, asegúrate de escuchar a tu cliente o las quejas que estés recibiendo, según sea el caso. Ofrece una disculpa y explica las causas que te llevaron a cometerlo. 

Si estás consciente de lo que hiciste, nunca, pero nunca intentes negar o evadir la situación, eso afectará más la imagen y el daño será más difícil de tratar. Lo mejor será siempre aceptar y reparar.

2- Repara el daño

Tal vez esto implique un costo económico, sin embargo, es indispensable hacer que el cliente quede satisfecho con la solución al problema. Adicionalmente, tendrás que compensar la situación de estrés y la pérdida que le generaste al cliente.

La solución puede ser económica: alguna  promoción especial, un descuento, servicio gratuito o lo que se te ocurra. Claro, tiene que estar relacionada con el error. 

3- Da seguimiento

Cuando una persona pasa por un mal momento con una empresa, la imagen que tenía sobre ésta cambia para mal y es posible que no vuelva a confiar en ella. Una vez dada la solución, asegúrate de seguir en contacto con el cliente: intenta saber si la reparación del daño remedió la situación; de lo contrario, ofrece soluciones alternas hasta que el cliente quede totalmente satisfecho.

Un mal manejo de estas situaciones puede traer consigo efectos negativos en la imagen corporativa, en su credibilidad, disminuir su rentabilidad y, claro, impactar en cuestiones monetarias. Lo mejor que puedes hacer es mantener una postura honesta y buscar soluciones.

Algunas veces los errores pueden traer cosas mejores para la empresa.

7 tipos de clientes COMPLICADOS (y cómo tratarlos)

Autor: Sandra Rodríguez

Creo en el poder de las palabras y en la gente que busca aportar un pequeño cambio al mundo.

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