A diferencia de otros tipos de negocios, trabajar en un restaurante es vivir en un microorganismo, donde todos los colaboradores deben trabajar para crear una experiencia sensorial en los clientes. Cualquier fallo en alguna de las áreas puede hacer colapsar a una empresa completa. Tener a un comensal contento es responsabilidad de todos.

En México, la oferta restaurantera es extensa y abarca un sinnúmero de propuestas conceptuales, que van desde la cocina experimental hasta la alta cocina gourmet. El mercado gastronómico te puede abrir las puertas para trabajar en otros estados o en el extranjero.

Además, el sector culinario está muy vinculado al turismo (con grandes impulsos gubernamentales). Trabajar en un restaurante es una experiencia única, porque implica el trato directo con los clientes, una relación cercana con todos los equipos de trabajo y la posibilidad de estar todo el día en contacto con olores y sabores.

También exige un esfuerzo extra, debido a los horarios laborales nada convencionales. El ritmo de trabajo puede ser más vertiginoso que en cualquier otro empleo y cambiará tu rutina desde el primer día de trabajo.

Si no estudiaste gastronomía ¡no te preocupes! Te presentamos algunas ofertas laborales que te permitirán integrarte a un gran equipo de trabajo en un negocio culinario (incluso, si no sabes cocinar).

Restaurant Manager

El gerente de un restaurante es el enlace directo entre el personal y los clientes. No sólo eso, supervisa que todos los trabajadores del restaurante trabajen coordinadamente (sin incidentes). Es el encargado de toda la parte administrativa del negocio ya que lleva el control financiero, programación de eventos y da solución a las necesidades de chefs, camareros y demás trabajadores.   

Community Manager

Hoy en día, todo restaurante debe tener un social media manager que se encargue de monitorear la reputación de la marca y la experiencia de los comensales. Cualquier comentario o posteo negativo puede repercutir en el prestigio de un lugar. Un community manager debe solucionar todo tipo de crisis; además, se encarga de la atracción de nuevos clientes (orgánicamente o por  publicidad en redes sociales).

Barista

Los baristas se han convertido en una necesidad de todo restaurante que cuente con menú de desayunos. El sector de las cafeterías ha elevado la calidad del trato con el cliente, lo que exige una especialización en este producto. La textura en el paladar, tostado, color y espuma son elementos que se deben cuidar en esta bebida (si se quiere tener un buen lugar de paso para los clientes matutinos).

Barman y mixólogo

En el otro extremo del día, los barmans y los mixólogos tienen un lugar especial en la vida noctura de todo restaurante. Sus oficios se caracterizan por el glamour en la preparación de cócteles. Como en el caso del barismo, tener una barra con un profesionista en la preparación bebidas es una necesidad urgente para cualquier restaurante que aspire a más de tres estrellas.

Meseros

Aparentemente es un trabajo operativo, pero un escuadrón de meseros con “talentos” extras y buen trato al cliente es indispensable.

Repostero

Aunque es parte de la cocina, existe una brecha entre los chefs y los reposteros.. Para muchas personas, los segundos tienen una labor casi científica (ya que las medidas y platillos “imposibles” sólo existen en esta área de la gastronomía). Todo restaurante A+ necesita postres y pasteles a la altura de los platos fuertes.

Pizzero

La pizza se ha convertido en las “hamburguesa” de los restaurantes gourmet (la opción del menú más rápida y barata). La fascinación eterna por la comida italiana ha llevado a muchos locales selectos a integrar en sus filas a un par de pizzeros (o panaderos) que eleven las receta tradicional a un nivel sofisticado.

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Autor: OCCMundial

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