Después de varios años de experiencia, de cumplir con tus actividades y de ponerte la camiseta de la empresa, sientes que ya estás listo para ser gerente.

Sin embargo, sabemos que ser el “bueno” de la oficina no es garantía para ser considerado como el próximo líder de tu equipo. Si no cuentas con los reflectores adecuados y más bien pasas tus días como una sombra, es difícil que llegue esa ocasión.

El consejo es que comiences a ganar prestigio con tu jefe directo. Y para eso la actitud será fundamental. De algún modo, es la clave para que te consideren seriamente para el ascenso que quieres. Aquí tienes 4 formas de lograrlo:

 

Haz que te vean como un gran “solucionador de problemas”

Sí, quizá has ayudado en “bomberazos”, aunque eso no significa que seas un solucionador de problemas. Hay un mundo de diferencia entre quienes esperan instrucciones y quienes piensan en soluciones que la empresa ni tan siquiera les ha pedido.

Deberás ser de los segundos.

Imagina algo que “le duela” a tu área o a toda la compañía; por ejemplo, la falta de clientes interesados en el producto o servicio que ofrecen. Es posible que puedas tener una idea de cómo hacer que, a través de nuevos canales de comunicación, más personas se interesen en lo que quieren vender. ¿Así que por qué no proponerlo?

Muchos dirán: “Ni me toman en cuenta”, “Luego luego me dirán que no se puede”, etcétera, que es posible; pero es una forma de empezar a mostrar iniciativa que muchos otros no tienen.

 

 

Encárgate de pequeños proyectos

Una de las mejores formas de entrenar tu liderazgo sin sentir toda la presión del mundo es haciéndote cargo de pequeños grupos o proyectos. Irás desarrollando competencias y comenzarán a ver que sabes tomar el control de las situaciones.

Hay dos maneras de conseguir estas oportunidades: una es preguntando a tu jefe si hay alguna responsabilidad para la que no tenga tiempo y tú puedas ayudar; otra es levantando la mano como voluntario en eventos generales de la organización. Tomando nuevas responsabilidades demostrarás que tu compromiso está a tope.

 

Aprende más cosas de tu empresa

Los buenos líderes tienen una visión 360º de su empresa para tomar grandes decisiones. Y eso sólo sucederá si aprendes de otras áreas de tu organización.

Comienza por lo básico: platica, platica, platica. Con nuevos compañeros, en plan informal. Entérate de la visión que tienen de la empresa y de los planes que tienen en ella. Si es posible, investiga números, estrategias y las metas a cumplir en otros departamentos. Aplica eso mismo con los competidores de la compañía.

Poco a poco tus conocimientos aumentarán y cuando necesites argumentar una nueva idea mostrarás que tienes un dominio y un interés más allá de tu silla y escritorio.

 

 

Sé profesional todos los días

Más que consejo es un recordatorio: compórtate de acuerdo al puesto que deseas tener. Y aplica desde vestirte para esa posición hasta continuar entregando proyectos a tiempo. Respeta, responde correos, sé ético, escucha, argumenta…

Demuestra desde este momento tu profesionalismo. Suena básico, pero muchos lo olvidan.

Autor: OCCMundial

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