¿Cuántas veces nos hemos encontrado en ese espacio de no sentirnos reconocidos o validados?

Y al vivir en comunidad resulta natural, es de hecho una necesidad humana básica, sin embargo lo que muchas veces dejamos pasar de largo es el hacer el ejercicio nosotros mismos  y nos aferramos a que sea alguien más quien nos recuerde lo buenos o brillantes que somos.

Alguien más que nos reitere que sí podemos y la cosa se pone más compleja cuando nos comparamos, cuando vivimos expectantes al patio de enfrente y a lo que el vecino logra, ¡Uff! ¡Qué tormento!

Sí, yo sé que probablemente quizás tú te encuentres hoy en ese lugar con una abrumadora nube mental que no te permite ver tu propio brillo y te ha hecho olvidarte de cuán poderoso eres, pero no te preocupes, que hoy vamos a movernos a un sitio mental distinto.

Siempre me gusta recordarte que aunque haya una lista de expectativas sociales hay cosas que sólo tú te puedes dar, y que incluso hacerlo tú dentro de ti dará la pauta para que el exterior te corresponda.

Creo fielmente que las personas somos medicinales, dentro de cada uno hay un montón de recursos internos para darnos lo que vamos necesitando para crecer y autosanarnos. Eso es parte de nuestro poder personal.

Una persona con poder personal es aquella que recoge su energía y la manda hacia dentro de sí misma, que en lugar de mirar el patio del vecino y sus logros, como comentábamos un párrafo arriba, usa todo ese tiempo y enfoque en construirse, nutrirse y avanza aún cuando nadie crea que podrá.

Recuerda que quien asume que “no puedes”, proyecta sus propias dudas, incapacidad y frustración para consigo mismo, por eso las opiniones de los demás son tan relativas.

Como adultos, habremos de reconocer que esa necesidad parte de una herida primaria, sin embargo la responsabilidad es una gran cura, el darnos cuenta que somos adultos y que muchos de esos pensamientos y creencias que conforman esos patrones de inseguridad ya caducaron y que independientemente de lo que nuestros padres nos hayan dado o dicho HOY tú eres tu propio madre y padre y puedes darte la validación, el amor y el reconocimiento que necesitas.

Cuando te encuentres ante la duda de si puedes o no conseguir algo te invito a que realices el siguiente ejercicio:

Toma una hoja en blanco, no importa si estás en la oficina o en tu casa, ánclate a este momento presente, si puedes observar todas y cada una de las cosas que te rodean tanto mejor y más aún si te desapegas del celular por un ratito y entonces cierra los ojos un momento y ve muchos años atrás y comienza a conectar con escenas y eventos en donde conseguiste cosas que nunca creíste poder.

Yo te puedo asegurar que la lista será enorme, y recodarás aquella vez que pasaste esa materia tan complicada, ese día que compraste el auto, o conseguiste el empleo que elegiste, cuando tu pareja te dio el sí y tú creías que jamás lo haría, cuando sanaste aquella enfermedad o malestar, cuando pagaste aquella deuda de la que no lograbas visualizar cómo saldrías, cuando te diste las vacaciones de tus sueños, cuando llegaste a aquel lugar o conociste a aquella persona clave en tu vida de manera insospechada, cuando te titulaste de la carrera, cuando te admitieron en la maestría etc.

Te darás cuenta que la lista es inmensa y que en muchos de tus logros hubo un momento de duda que lograste trascender. Intenta mantener la lista cerca para que sigas sumando eventos.

¿Ves? Te aseguro que con el puro hecho de haber leído este ejercicio ya pasaron por tu mente algunos logros que para ti son importantes y que lo único que necesitabas era darte el espacio para reconectar con la imagen y la sensación que eso implicó.

Da lo mejor y suelta el resultado. Toda la energía e intención que invertimos en algo regresa pero lo más importante: creétela, porque si tú no lo haces nadie lo hará.

Y por último y no menos importante, te invito a mantenerte presente y consciente, y a cuestionar cada uno de tus pensamientos y hacerte responsable de tus percepciones para con el mundo.

Puedes, lo has hecho muchas veces.

 

Por: Rosario Cardoso

Soy Rosario Cardoso,  te invito mediante la práctica de yoga corporativo, el desarrollo humano y el mindfulness organizacional, a reconectar contigo y con tu cuerpo, a conocerte y ser tu mejor versión. 

Rosario_cardoso

Autor: OCCMundial

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