Existen muchos factores que nos acompañan a lo largo de nuestra vida, uno de ellos -y quizá uno de los más importantes- es la vida amorosa.

Nosotras las mujeres, sin importar la edad que tengamos, atravesamos por diferentes etapas, cambios que van determinando quiénes somos sexualmente en cada momento de nuestra vida.

La sexualidad es compleja: abarca desde nuestro aspecto físico, emocional, químico, biológico y psicológico; nos transforma, y es parte de nuestra esencia.

Cada mujer es un mundo de posibilidades, dependiendo de las situaciones y realidades que enfrenta a lo largo de su vida.

Cada etapa de cada mujer puede variar como el día y la noche, y puede pasar desapercibida o definirla completamente para el resto de su vida.

Aquí un repaso de los distintos ciclos por los que atravesamos:

¿En qué etapa de tu vida amorosa te encuentras?

La adolescencia

Es una etapa maravillosa cuando entre otras cosas, uno descubre el deseo. Buscamos experimentar y conocernos a nosotras mismas, a nuestro cuerpo, y es cuando se dan nuestros primeros cambios hormonales.

Sin embargo, todo esto sucede cuando la falta de experiencia y el miedo a lo desconocido pueden causar decepción o miedo ante esos primeros encuentros sexuales.  

 De los 25 a los 35

Es cuando nos encontramos en el pico de la fertilidad. Nos sentimos más independientes y estables en nuestra muchos aspectos de nuestra vida, incluído el aspecto sexual.

Es en esta etapa cuando las hormonas dejan de ser una olla exprés, y ello es lo que nos permite sentirnos más seguras y con mayor control de nuestras decisiones y acciones.

De los 35 a los 45

Al llegar a este ciclo, empieza en nosotras un ligero descenso hormonal y muchos cambios físicos. Sentimos con más claridad que nuestro cuerpo ya no es el mismo que cuando éramos adolescentes.

Sin embargo, esto no es motivo para dejar nuestra sexualidad a un lado. Es en esta etapa cuando nos liberamos de muchos de los tabúes y prejuicios que quizá teníamos antes. Es cuando tenemos menos inhibiciones y nos encontramos en nuestro mayor pico del placer.

Y lo que son las cosas, justo al término de este ciclo es cuando va disminuyendo nuestra posibilidad de ser madres naturales. Aunque disfrutamos más de nuestra sexualidad, es en esta etapa cuando los cambios hormonales pueden afectar nuestro deseo sexual.

Después de los 45

Los protagonistas de esta etapa son los cambios hormonales. Es toda una montaña rusa que eventualmente derivará en la llegada de la menopausia.

Sin embargo, el hecho de experimentar tanto cambio físico, fisiológico y psicológico a partir de esta edad, no es motivo suficiente que impida o concluya tu vida sexual, ni que el sentir placer deba pasar a un segundo plano.

Por el contrario, es justo en esta etapa cuando nos encontramos en la plenitud total.

En este ciclo de nuestra vida, la mujer es muy estable e independiente, el autoconocimiento y seguridad hacen que  los miedos e inquietudes que cargamos durante nuestra vida, los vamos dejando atrás; nos sentimos en total libertad y muchas veces disfrutamos de la sexualidad mucho más que cuando éramos más jóvenes.

Todas las mujeres y todas las etapas son maravillosas, la clave está en aprender a disfrutarlas, aprovecharlas al máximo y con total plenitud.

Así que… sea cual sea tu momento y edad, recuerda siempre mantener esa chispa de la pasión. Sé creativa y mantendrás tu juventud sin importar tu edad cronológica. Que cada etapa sea una verdadera fuente de aprendizaje, y que ello te permita mantener encendido el deseo y placer para el resto de tu vida amorosa. Quiérete siempre, sé responsable y disfruta al máximo tu sexualidad… a cualquier edad.

Por: Denise Kusher (autora en Tuiris.com)

Autor: Tuiris.com

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