Todos —o la gran mayoría de nosotros— hemos crecido con las grandes filmaciones de Disney Pixar: Monster inc., Bichos, cars, Los Increíbles y, probablemente su franquicia más popular: Toy Story. 

¿Cómo nació Pixar?

Aunque no lo creas, los orígenes de las empresa se remontan a 1979, e inició como The Graphics Group, que operaba como una división de LucasFilm —la cual pertenecía a George Lucas—, y se dedicaron al desarrollo de tecnología computacional, donde comenzaron el desarrollo de un software para renderizar; aunque poco tiempo después George Lucas decidió vender esta división; estuvo en pláticas con General Motors y Philips, pero al final fue Steve Jobs quien compró la división.

En un principio su mayor fuente de ingresos era la venta de Pixar Image Computer, el hardware que desarrollaron y cuyos principales clientes eran hospitales, tiempo después desarrollaron el programa predecesor de Renderman —que utilizan actualmente para sus animaciones—; empezando a realizar pequeños cortos animados, siendo Tin Toy el más exitoso al ganar un Óscar como mejor corto animado.

También se dedicó a crear comerciales para televisión y algunas películas promocionales.
Algunos años después, al asociarse con la compañía Walt Disney, se logró concretar la realización de Toy Story, aunque con un trato un tanto injusto para Pixar: la mayoría de las ganancias y regalías serían para Disney. 

Aunque todos sabemos cómo terminó la relación entre Disney y Pixar (alerta de spoiler: Disney los compra).

 

 

¿Y cómo es trabajar en una empresa tan increíble como Pixar?

Crear una película lleva tiempo, muuucho tiempo, puede tomar varios años el elaborar la idea creativa e investigación, además de que es necesaria la participación de miles de personas.

Y puede parecer difícil de creer, pero también los colaboradores realizan materiales que nunca ven la luz de sol, es decir, que no llegan al corte final de la película (o proyectos que mueren en el olvido).

Pero, ¿por qué sus filmes son tan populares y exitosos? Probablemente se deba a sus procesos de trabajo y a la importancia que se le da a la retroalimentación y participación del equipo.

¿Has escuchado hablar de las lluvias de ideas? Pues Pixar las ha llevado a otro nivel ya que en esta fase del proyecto todos pueden participar, no importa si estaban contemplados dentro del proyecto o no o su nivel jerárquico en la organización, cualquier colaborador que tenga alguna opinión o algo qué decir (siempre con bases y de manera respetuosa) debe ser escuchado.

Y es aquí donde entra el estilo Pixar: el director o encargados del proyecto tienen las obligación de escuchar las opiniones de los demás, pero son ellos los que deciden si desean tomar o no en cuenta la retroalimentación recibida. 

Todo este proceso son las bases para lograr que sus proyectos sean tan exitosos; la planeación, la investigación, en trabajo en equipo, pero sobre todo, la retroalimentación.

Intenta implementar algunas de estas fases en todos tus proyectos y seguramente los procesos fluirán mejor.

¿Cuál más crees que sea la causa del éxito en Pixar?

Autor: Verónica González

Escribo porque ser Maestro Pokémon no era una opción. Cualquier parecido con la ficción, es mera realidad.

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