Un despido no tiene por qué tomarte por sorpresa. Hay señales que pueden estar en el aire y te dicen que algo no anda bien.

¡Spoiler alert! Te decimos cuáles son.

A veces, un despido llega sin avisar; Te llama tu jefe o Recursos Humanos, te dicen que su relación laboral contigo ha terminado y no sabes realmente ni por qué (despido injustificado).

Otras veces, hay alertas de que un posible despido se avecina. ¿Realmente no llegas a percibirlas?

Estas son las señales de que pueden estar buscando a otra persona para que te reemplace:

Te asignan menos proyectos

Tenías una carga de trabajo constante y de repente, se te asignan menos proyectos, responsabilidades o tareas; pareciera que esta es una buena señal de que estarás menos presionado, sin embargo, debes cuestionarte, ¿por qué se te está tomando cada vez menos en cuenta?

Recibes constantes llamadas de atención

Las observaciones hacia tu trabajo, actitud o desempeño son cada vez más frecuentes. Recibes constantes llamadas de atención por parte de tu jefe o de Recursos Humanos.

Tus superiores comienzan a ignorarte

Además de la reducción en tus actividades, tus jefes podrían empezar a ignorarte; no te dan retroalimentación, no te llaman a juntas importantes o simplemente no eres tomado en cuenta para los proyectos de la empresa. ¿Te suena? ¡Es momento de hacer algo!

Recursos Humanos cuestiona tus actividades

Además de ciertas llamadas de atención, Recursos Humanos te llama para cuestionar tus actividades o tu relación con tu jefe y compañeros. Preguntan por tu interés en seguir trabajando con ellos e incluso pueden darte un plan de desempeño. ¡Cuidado!

¿Qué hacer?

Aquí entran ciertas preguntas que debes hacerte a ti mismo y responder con honestidad.

¿Ha bajado mi desempeño?

¿Tengo una mala actitud?

¿He cometido muchos errores últimamente?

¿Realmente quiero irme de este trabajo?

Si tu respuesta es “No” a todas las preguntas, lo mejor que puedes hacer es comunicarte con tu jefe, preguntarle cuál es el problema, en qué puedes mejorar y hacer un plan de mejora para conservar tu trabajo.

Si respondes “sí” a cualquiera de las preguntas anteriores y no quieres cambiar, quizá es momento de ver otras opciones y buscar un nuevo trabajo.

¡Ánimo!

Afuera hay muchas oportunidades y proyectos en los cuales aplicar tu talento.

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